Vinificación
Respeto en la vinificación: más es menos.
En Can Descregut entendemos la elaboración como un acto de respeto. Nos esforzamos para intervenir el mínimo en el proceso para preservar la identidad de la uva, el caracter de cada parcela y la expresión genuina del territorio Cada decisión que tomamos en bodega tiene el lobjetivo de acompañar el vino, no de transformarlo. Se trata de intervenir poco para expressar mucho: este es el concepto de minima intervención.

Cosechamos a mano, seleccionando solo la uva en su punto óptimo de maduración Esto nos permite evitar correcciones y elaborar vinos con mayor pureza y equilibrio Gracias a este acurado proceso, iniciamos la vinifacación con uva entera y sana, lo que nos ayuda a evitar la oxidación de los mostos, un problema frequente cuando se vendimia a máquina. Esta forma de trabajar garantiza una expresión más utèntica de la uva y el territorio

Trabajamos con fermentaciones utilizando las levaduras indígenas presentes en la piel de la uva, conectando nuestro vino con el entorno y otorgándole una personalidad única e irrepetible, fiel a cada cosecha y parcela. Para lograrlo, iniciamos los “pies de cuba” en la viña, que, una vez fermentados, se agregan al mosto para iniciar la fermentación.

En nuestro proceso de vinificación aplicamos filtraciones ligeras solo cuando es estrictamente necesario. En la mayoría de los casos, embotellamos directamente desde el depósito sin filtrar, para preservar la autenticidad del vino, manteniendo sus propiedades naturales, texturas y aromas originales intactos.

Utilizamos depósitos neutros, ánforas de cerámica y barricas usadas para favorecer la evolución lenta y natural del vino. Evitamos añadir aromas externos y mantenemos la crianza sobre lías con trasiegos mínimos, respetando la esencia de la uva y preservando el equilibrio original.
No corregimos la acidez del mosto ni del vino con aditivos enológicos. Elaboramos vinos tal como nos los da la uva y el terruño, sin artificios. Cada vino es un reflejo de la cosecha, con cada año presentando diferentes condiciones climáticas.

Durante la maceración con las pieles de uva realizamos remontados o infusiones suaves para evitar una extracción agresiva y preservar la finura, evitando taninos duros o dominantes. Ningún paso del proceso —fermentación, crianza o estabilización— se fuerza; damos al vino el tiempo necesario para evolucionar a su ritmo, especialmente durante los meses de invierno, sin prisas ni intervenciones técnicas innecesarias.